El precio de la electricidad preocupa a los consumidores desde hace meses y la guerra en Ucrania -y el consiguiente encarecimiento del gas natural- ha agravado la situación. El Gobierno español, junto a los países del sur de Europa,  propone a la Unión Europea un tope al precio de la energía de 180€/MWh en el mercado mayorista, lo que situaría los precios muy por debajo de los más de 500 euros que se padecieron en fechas recientes. La medida, según se ha sabido este lunes, ha sido finalmente desechada por el Gobierno.


El tope no es una novedad. Existía, pero fue retirado al armonizar el mercado eléctrico con el estándar europeo acordado por la Agencia de Cooperación de los Reguladores de Energía (ACER). ¿Cuál ha sido el problema? Que desde octubre, el precio medio mensual de la electricidad siempre ha superado los 180 €/MWh.

El mecanismo de fijación de los precios de la energía tiene cierto truco. La oferta de los productores se casa «hora a hora» con la demanda de electricidad prevista. El sistema establece que la última tecnología que entra en el pool para cubrir la demanda es la que marca el precio de todas. Y como la última es el gas (la más cara) su precio acaba ‘tiñendo’ al resto de fuentes más baratas. Laura Cardenal, portavoz de Selectra -empresa especializada en la comparación de tarifas de energía-, explica a 20minutos que una serie de circunstancias han hecho que se necesite «bastante gas este año para hacer frente a la demanda«, lo que ha provocado que se encareciera el precio.

¿Cuánto se notaría este tope en la factura mensual?

De vuelta a los 180 euros/MWh. ¿Qué supondría para la factura media de una familia? ¿Hay mucha diferencia realmente en el recibo que el mercado mayorista recorte tanto el precio de la energía? ¿En cuántos euros se traduciría?

Cardenal señala que los consumidores que verían rebajada su factura de una forma más inmediata serían aquellos con tarifas reguladas PVPC y los que cuentan con una tarifa indexada, porque dichas tarifas dependen de los precios de cada día en el mercado. Quienes tengan una tarifa fija solo les afectaría la bajada cuando les toque renovar.

«Los 180 euros que se fijarían como máximo son un tercio del récord histórico que hemos vivido este mes [el 8 de marzo el precio medio fue de 544,98 €/MWh llegando a 700 euros en algunos tramos], por lo que nunca nos expondríamos a pagar 0,95€/kWh», cuenta Cardenal sobre la medida, aunque matiza que los precios, «menores a los de hoy, no dejarían de ser elevados».


Apoyos al plan energético de Sánchez

Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), abunda en esta idea. «Hemos hecho cálculos y, en el caso de mantenerse ese tope, el precio medio de una factura de PVPC alcanzaría los 98 euros. Si lo comparamos con los 110 euros que alcanzó la factura en el mes de febrero, nosotros creemos que es una bajada muy insignificante y, por tanto, consideramos la medida decepcionante».

De no ponerse el tope, ¿hasta dónde podría llegar el precio de la electricidad? «Es muy difícil de predecir hasta qué puntos podríamos llegar. Es más, yo creo que nadie pensó jamás que podríamos llegar a pagar 95 céntimos como hemos llegado a pagar», expresa Cardenal. «Por ahora, la cifra que está en el mercado de futuros en el segundo trimestre de 2022 es de 228€/MWh, pero seguramente tengamos picos. Si no se limita, tendremos picos. Y es más, hasta que se limite, probablemente vamos a seguir viviendo picos«. 

Desde OCU también han hecho cálculos de cuánto podría crecer la factura de la luz a final de mes con «unos precios históricos nunca vistos». «Las últimas estimaciones que hicimos fueron que el recibo podía llegar a cerca de los 165 euros«, cuenta García. En la última semana se habrían suavizado los precios, «pero esto no quiere decir que no se disparen de un momento a otro por cualquier noticia relacionada con la evolución de la guerra».

¿Qué otras medidas se pueden tomar para su abaratamiento?

El Gobierno de España ya aplicó algunas medidas de carácter impositivo para bajar el precio de la electricidad -prolongadas hasta el 30 de abril- como la reducción del IVA y del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) o la suspensión del impuesto que grava el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (IVPEE). Otra de las medidas prolongadas, específica para consumidores vulnerables que cumplan unos requisitos, es el descuento de entre el 60 y el 70% de su consumo para los beneficiarios del bono social eléctrico.

Aparte de profundizar en estas medidas impositivas, Cardenal explica que también se podría establecer un tope en el mercado minorista. «En lugar de establecer los 180€/MWh en el mercado mayorista, establecer un precio en el minorista. Por ejemplo, un máximo de 0,37€/kWh». También cree que se podría volver a establecer una bajada de los cargos del sistema eléctrico. «Fue una medida que terminó el 1 de enero y tuvo un impacto en la reducción de las facturas», señala.

Por su parte, García resalta que desde OCU consideran que habría que desacoplar el gas de la factura de la electricidad, introduciendo algún tipo de ajuste en el sistema de fijación del mercado marginalista. «Eso entendemos que contribuiría a abaratar bastante el precio, a cambio habría que establecer algún tipo de compensación o de búsqueda de pago en relación con la aportación de los ciclos combinados».