Casi un año después de su primera visita a España desde que decidió marcharse a vivir a Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) por la controversia sobre su patrimonio en el extranjero en agosto de 2020, Juan Carlos I regresa este miércoles a Sanxenxo (Pontevedra) para asistir este fin de semana a las regatas en las que participa su barco, el Bribón. Llega procedente de Londres, donde ha permanecido dos días y ha acudido al partido de la Liga de Campeones entre el Chelsea y el Real Madrid, invitado por el presidente del club blanco, Florentino Pérez.
Al viajar en un avión privado, no está claro a qué hora aterrizará el monarca en el aeropuerto de Vigo (Pontevedra), desde donde se desplazará a Sanxenxo para permanecer hasta el domingo en compañía de sus amigos de la vela. A causa de sus problemas de movilidad, la intención del rey emérito es descansar este miércoles y embarcar el jueves para entrenarse con la tripulación de cara a la regata del sábado y el domingo.
Durante su estancia del año pasado en la localidad gallega, el anterior jefe de Estado se alojó en casa de su amigo y presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo, Pedro Campos, aunque en esta ocasión no lo ha confirmado y podría recalar en otro sitio. Tampoco el alcalde del municipio, Telmo Martín, ha ofrecido ninguna pista sobre la visita. «No tengo ninguna noticia oficial de que llegue», admitió este martes, antes de asegurar que el monarca será recibido «como un ciudadano más» que acude a «la mejor ría del mundo para hacer el deporte que más le gusta».

En mayo de 2022, el antiguo jefe del Estado concluyó su viaje a España en el Palacio de la Zarzuela, con una reunión con su hijo, Felipe VI, que le trasladó su incomodidad con el desarrollo de su estancia en la localidad gallega. En esta ocasión, en la que el actual rey se enteró de la visita a través de la prensa, no está previsto un encuentro entre ambos, si bien ambos coincidieron en septiembre en el funeral de Isabel II y en enero en el de Constantino de Grecia, hermano de Doña Sofía.
La Casa Real contaba con que Juan Carlos I regresara a España en junio y considera inoportuno el momento de la visita, debido a la proximidad de los comicios autonómicos y municipales del próximo 28 de mayo, aunque lo enmarcan dentro de una decisión personal del emérito.
Paso por Londres
Juan Carlos I aterrizará en tierras gallegas procedente de Londres, donde ha pasado dos días. Allí cenó el lunes con un grupo de amigos en Oswald’s, un club privado en el centro de la capital inglesa, donde fue fotografiado por el Daily Mail. No se reunió, sin embargo, con el actual monarca de Reino Unido, Carlos III, después de que la Casa Real británica y la Embajada del Reino Unido en España descartaran la cita la semana pasada.
El emérito concluyó su periplo londinense en Stamford Bridge, donde asistió al partido de vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones entre el Chelsea y el Real Madrid, invitado por el presidente merengue, Florentino Pérez.
Reacciones políticas
Ante la inminencia de la llegada, distintas formaciones políticas se pronunciaron este martes sobre la visita. En particular, el Gobierno insistió en su opinión de que el emérito debería brindar algún tipo de explicación por sus actividades en el pasado, aunque prefirió no hacer comentarios más allá a la espera de ver cómo se desarrolla finalmente la estancia de Juan Carlos I.
Quienes no dudaron en pronunciarse sobre el viaje han sido sus socios de Gobierno y de legislatura. El portavoz de Podemos, Javier Sánchez, consideró que el rey emérito «nunca respondió por sus fechorías» y tachó de «indecencia» que España deba soportar este «descrédito de las instituciones de una persona que debería estar dando explicaciones y no haciendo regatas».
También se manifestó sobre este viaje el líder de Más País, Íñigo Errejón, para el que Juan Carlos I no es digno de recibir honores y debe «una disculpa a los ciudadanos y asumir responsabilidades». En la misma línea se expresó el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, para quien la visita demuestra la impunidad en España de un «señor que fomentó corruptelas en los últimos 40 años».
Por su parte, la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, calificó de «shows mediáticos» estas visitas del monarca y pidió que se le retirase el título «por higiene democrática»; mientras que su compatriota del PNV Aitor Esteban estimó que volver para participar en una regata es «un añadido más a todas las frivolidades» de las que «ha dado muestra».

