En los programas de entrevistas en directo, el mayor enemigo puede ser un simple micrófono. Y si no, que le pregunten a Carmina Barrios. La actriz, junto a Silvia Abril, acudió a El Hormiguero a presentar su nuevo trabajo, Alimañas, sin saber que una de sus bromas jugaría una mala pasada a la andaluza.
Además de hablar de la comedia que se estrenará en cines el próximo viernes 27 de octubre, también pudieron contar alguna de sus anédotas. Entre ellas, una de las más destacadas fue la de Silvia y una multa de tráfico. Y es que, como explicó, consiguió que se la quitasen por «ser famosa».
Aunque, el peor de los momentos ocurría cuando Trancas y Barrancas les propusieron jugar a «Detective del amor». En este los invitados deben de descubrir si las parejas que aparecen en el plató son realmente enamorados o simplemente actores que se acaban de conocer. Para ello, necesitarán hacer una serie de preguntas hasta hallar la verdad.
La primera de ellas fueron Mateo y Marina. Así, la pareja comenzó a hablar de su vida y de su romance de acuerdo a las preguntas de las invitadas. «Antes ella usaba orejitas y eso me gustó mucho», aseguraba Mateo. Una frase que desató la locura en la mesa de entrevistas.
«Sé sincero, ¿te gustaban las orejitas u otra cosa?», se cachondeó el presentador. Carmina Barrios, conocida por su humor, no se quedó atrás y continuó con la broma de Pablo Motos: «O el conejito».

Lo que ella no se hubiera imaginado es que el comentario no pasó desapercibido. Y es que, aunque ella creía que el micrófono estaba cerrado, lo cierto es que pudo escucharse por todo el plató.
«¿Que si se ha escuchado? Perfectamente. Se ha escuchado en todo el planeta», se cachondeó el presentador. Al descubrir el desliz, lo único que pudo hacer Carmina fue llevarse las manos avergonzadas por la situación.

