La última retransmisión de Paloma del Río en TVE, la periodista que hizo al deporte minoritario de todos

Sólo basta escuchar su voz para que un sentimiento de confianza se despierte en nuestra cabeza. Sólo, con la energía de su voz. Aunque ni siquiera sepamos muy bien cómo se llama. Da igual, pues Paloma del Río siempre ha primado divulgar aquellos deportes minoritarios que nunca nos habían explicado demasiado bien. Y lo ha conseguido desde 1987 con su característica entonación que entremezcla cinco aristas del periodismo: perspectiva, sensibilidad, curiosidad, precisión y conciencia crítica. 

Este domingo, tras casi cuatro décadas en Televisión Española, Paloma del Río ha colgado los cascos y ha apagado su micrófono. Se jubila. Pero algo ha cambiado. Ahora sí sabemos su nombre. Y lo gritamos. De hecho, el público, que ha rebosado el pabellón del Mundial de gimnasia rítmica en Valencia, ha coreado ¡Paloma! en la final. Como un abrazo. Como agradecimiento. Como si fuera una gimnasta más.

Y sí, Paloma del Río ha sido una gimnasta más. Una gimnasta de la palabra concreta, audaz y honesta. Así se ha convertido en banda sonora del deporte de nuestras vidas, donde no hay tantos comunicadores que bailen al compás del interés del espectador. Sabiendo cuándo hay que callar, cuándo hay que escuchar, cuándo hay que entender. 


Celia, en TVE

Atrás quedan nueve Juegos Olímpicos de verano, siete Juegos Olímpicos de invierno. Atrás quedan tantas horas y horas de competiciones de patinaje, gimnasia, esquí… Pero su voz ahí seguirá, en el archivo de RTVE que es nuestra memoria social, trasladándonos a momentos en los que compartimos emociones juntos gracias al esfuerzo deportivo que, por fin, no sólo veíamos: también comprendíamos. 

Porque Paloma del Río ha reunido la pedagogía del periodismo con la pasión de los valores del deporte. Dirán que es una periodista referente en deportes minoritarios, pero, en realidad, Paloma del Río Cañadas ha demostrado que lo que llaman minoritario es de todos.