«Estoy aún vivo», decía este sábado por la mañana un habitante de Gaza evacuado con su familia en una escuela de monjas cristianas, tras los duros bombardeos israelíes de la noche sobre la Franja, donde los muertos aumentan por cientos día tras día y la situación humanitaria esta cada vez más al borde del colapso.
La interrupción de conexión telefónica e internet en Gaza es cada vez más prolongada y las informaciones que llegan fuera del enclave son cada vez más limita.
Se trata de unos 1,1 millones de personas —en torno a la mitad de la población de Gaza— que este sábado se siguen desplazando hacia el sur, mientras el Ejército israelí dio un ultimátum hasta las 15:00 horas (hora peninsular española) para que los civiles que aún no se movieron se trasladen al sur del enclave por carreteras específicas.
La crisis humanitaria en la Franja es rampante ante los constantes ataques del Ejército israelí que han dejado al menos 2.115 muertos y más de 8.714 heridos, unas cifras que en solo una semana de guerra se acerca a los 2.250 palestinos que fallecieron en el conflicto de 2014 con Israel que se prolongó por dos meses.

Entre los víctimas mortales hay 724 menores y 458 mujeres, lo que son más de la mitad del total de muertos registrados desde el comienzo de la guerra, el pasado sábado, por un ataque sorpresa del movimiento islamista Hamás, que dejó más de 1.300 muertos en Israel.
Ante la avalancha de heridos, los centros médicos sufren escasez de medicinas y material sanitario, así como falta de electricidad por el cerco total de Israel a Gaza, que impide la llegada de comida, agua, mercancías o combustible.
La catástrofe se percibe en el hospital Al Awda, en la urbe de Yabalia, situada en el norte del enclave y que Israel pidió evacuar.
El personal sanitario del centro, 35 médicos y enfermeros, se negaron a abandonarlo por la imposibilidad de sacar a los heridos, después de que el Ejército israelí amenazara con bombardear el centro y les diera 24 horas para salir, según la agencia oficial de noticias palestina Wafa.
La OMS pide que entren suministros médicos
Ante todo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste que Israel permita la entrada desde Egipto de suministros médicos «para atender las urgentes necesidades en Gaza», y el viernes aterrizó un avión con material en la urbe egipcia de Al Arish, cerca del paso fronterizo de Rafah, que conecta territorio egipcio con la Franja.
«Estamos listos para desplegar los suministros tan pronto como se establezca el acceso humanitario por el cruce», declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus por la red social X (antes Twitter), que remarcó que «sigue presionando a Israel para que reconsidere la decisión de evacuar a 1,1 millones de personas».
Las imágenes de destrucción de barrios casi enteros y de edificios residenciales reducidos a escombros imperan entre la información que surge cada vez más a cuentagotas, mientras Israel declaró que entre anoche y hoy de madrugada bombardeó «a gran escala» a objetivos de Hamás, entre los que dijo haber causado «docenas de muertos» y haber matado a un jefe del sistema aéreo de las milicias.
«Los terroristas de Hamás se esconden en túneles terroristas ubicados debajo de casas en la ciudad de Gaza y edificios civiles», alegó el Ejército en relación a su extensa ofensiva.

Por su parte, medios locales dijeron que los ataques aéreos dejaron decenas de muertos y heridos en la localidad de Beit Lahia, en el norte de Gaza. También los hubo contra el mercado de Nuseirat, en el centro del enclave, y contra la casa de una familia palestina en Jan Yunis, en el sur, donde habría un gran número de muertos y heridos que aún estaban siendo recogidos entre escombros.
Los duros ataques han llevado a la aniquilación de unas 50 familias cuyos miembros murieron casi en su totalidad, lo que constituyen unas 500 personas, según fuentes oficiales citados por el digital Sanad.
Ahora, cuando se especula con una incursión militar terrestre inminente de Israel —que va acumulando tropas, tanques y vehículos militares en el perímetro de Gaza—, el desplazamiento de población en el interior de la Franja está alcanzando cifras inauditas.
«Solo en las últimas 12 horas, cientos de miles de personas han sido desplazadas», dijo hoy en un comunicado la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA). Según remarcó, «el éxodo continúa hacia el sur de Gaza», y «en solo una semana, casi un millón de personas han sido desplazadas»
