La empresa checa CSG Defense Systems, que ganó amplia notoriedad en Europa tras su emblemática salida a bolsa en enero de este año, atraviesa una crisis grave: su valor de mercado se ha hundido tras la publicación de diversos informes que señalan irregularidades, contratos sobredimensionados y presuntas prácticas de corrupción en España, debilitando así la confianza de los inversionistas.
Un inicio alentador que termina transformándose en un fracaso
El 23 de enero de 2026, CSG protagonizó la mayor oferta pública de venta (OPV) en la historia del sector de defensa europeo, debutando en la Bolsa de Ámsterdam con un valor inicial de 25.000 millones de euros. La operación, liderada por su joven propietario Michal Strnad, de 33 años, atrajo a importantes inversores como BlackRock y el fondo soberano de Catar. Sin embargo, poco después se descubrió que gran parte de los contratos que impulsaron esa valoración, como un acuerdo marco en Eslovaquia valorado en 58.000 millones de euros, carecían de respaldo formal por parte de los países implicados.
Las repercusiones en España: prácticas corruptas y penalizaciones
El golpe más contundente llegó con las revelaciones sobre su filial en España, la Fábrica de Municiones de Granada, que produce proyectiles de gran calibre para la industria militar. Esta planta fue suspendida por la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA) en 2025 por «graves irregularidades en la adjudicación de contratos». Este dato fue ocultado en los documentos presentados para la salida a bolsa, lo que constituye una omisión clave para los inversores y profundiza las sospechas de prácticas corruptas vinculadas a la empresa.
Denuncias por contratos y demandas judiciales
La situación se agravó con la denuncia de Petr Kratochvíl, un accionista minoritario que ejecutó una opción de venta por valor de 1.400 millones de euros días antes de la OPV. CSG ahora enfrenta una batalla legal tras ofrecerle solo 140 millones, lo que amenaza con añadir más incertidumbre a la compañía.
Ataque de fondos bajistas y desplome de acciones
En mayo, el fondo bajista Hunterbrook publicó un informe crítico que acusa a CSG de inflar sus proyecciones de ingresos, depender excesivamente de la reventa de municiones de terceros y tener una débil generación de caja. Estas afirmaciones, similares a las que hundieron a Grifols en el pasado, provocaron que las acciones de CSG cayeran desde un máximo de 35,50 euros hasta mínimos de 13 euros, situando su capitalización en 17.000 millones, casi la mitad de su valoración inicial.
Un panorama sombrío
Aunque CSG niega las acusaciones, la pérdida de confianza en los mercados intensifica su crisis y pone en duda su futuro. Restablecer su credibilidad podría llevar años, un hecho que refleja el caso similar de Grifols en el sector farmacéutico. Por ahora, la empresa enfrenta un entorno adverso donde las sospechas de corrupción y mala gestión siguen siendo sus principales obstáculos.
Origen: [The Objective junto con https://theobjective.com/economia/2026-05-09/csg-grifols-defensa-bolsa-corrupcion-espana/]