La era de Lionel Messi en el París Saint-Germain parece que está llegando a su fin. Las relaciones entre el argentino y el equipo francés no pasan por su mejor momento. El viaje de Leo a Arabia Saudí por compromisos publicitarios, después de la derrota ante el Lorient (1-3), no gustó nada en las altas esferas del club parisino y han decidido suspender de empleo y sueldo al crack argentino, es decir, durante las próximas dos semanas no se entrenará con sus compañeros, no recibirá su sueldo y no jugará en los próximos dos partidos del PSG.
Este hecho ha adelantado lo que era un secreto a voces: Messi no jugará la próxima temporada en el París Saint-Germain. La directiva del club francés era la única que defendía una posible extensión de contrato del argentino, pero este suceso ha cambiado la intención de un PSG que tacha a Leo de tener «poco compromiso» con su propio club, según ha publicado L’Équipe.
Por ello, la vuelta del hijo pródigo al Barça sigue ganando enteros para que sea una realidad durante este próximo verano. No obstante, la operación no será nada sencilla. El club catalán deberá cumplir una serie de condiciones para poder inscribir en LaLiga al ’10’ argentino.

La primera clave es cumplir con el fair play financiero. Según informó Gerard Romero en su cuenta de Twitter, el FC Barcelona deberá vender a tres jugadores importantes para que le ‘cuadren las cuentas’ en una más que posible vuelta de Messi. Sin salidas, no hay entradas. Por ello, Mateu Alemany, que dejará el Barça a final de temporada una vez cierre todas las negociaciones abiertas del club, tiene mucho trabajo por delante.
Una vez realizadas todas las operaciones, LaLiga tendría que aprobar el plan económico del equipo azulgrana para dar luz verde a la operación, otro gran escalón que deberá superar el Barça para traer de vuelta a Leo. No obstante, la relación entre Laporta y Messi no pasa por un buen momento desde que el entonces candidato a la presidencia del Barça prometería al argentino una renovación que nunca llegó. Por ello, una disculpa del directivo catalán incrementaría un acercamiento entre ambas partes y agilizaría las negociaciones.

Una vez cumplidas todas las anteriores cuestiones, el FC Barcelona tendrá que realizar una oferta a Messi. A priori, no debería haber ningún tipo de problema para que ambas partes se pongan de acuerdo y firmen un nuevo contrato.
