«Es mi derecho y quiero ejercerlo»

«Es mi derecho y quiero ejercerlo»

El gesto de la empleada de Correos que empuja el carrito de la correspondencia por la calle de Palos de la Frontera (Madrid) expresa  cansancio y resignación. Cuando solo han pasado dos días de los comicios municipales y autonómicos, este martes 30 de mayo se ha vuelto a activar la maquinaria del voto por correo para las elecciones generales anticipadas por el presidente Pedro Sánchez al 23 de julio.

«¿Que cómo lo llevamos los carteros? Regular. El voto por correo trae mucha complicación y con las vacaciones en medio se va a pedir más«, responde sin aminorar el paso hacia su siguiente entrega.

El plazo para solicitar el voto remoto para el 23-J se abrió este martes y finaliza el 13 de julio, tanto para los residentes en España como para los residentes en el extranjero y los electores temporalmente ausentes. El trámite se formaliza en Correos y en la web del INE.

La coincidencia de las generales con un periodo masivamente vacacional —alrededor del 30% de los españoles veranea en julio— ha llevado a muchos votantes a apresurarse para solicitar voto por correo desde el primer día con el trámite disponible. 

En la oficina de Palos  (Arganzuela, Madrid) es incesante el ritmo de llegada de peticionarios de voto por correo, principalmente veraneantes con viajes en la segunda quincena de julio y jubilados con la maleta lista para mudarse a la residencia de verano. Para muchos de ellos ésta es la primera vez que votarán por correo. Y pese a lo precipitado de la convocatoria, ninguno quiere renunciar ha dar su opinión en forma de papeleta sobre cuál quieren que sea el próximo Gobierno de España.

Votantes por correo primerizos

A las once de la mañana la oficina postal de Palos está llena de gente. Pepe Rodríguez, un joven de Zaragoza, ha tardado tres cuartos de hora en ser atendido. «Cuando he llegado, me ha tocado el número 65 para solicitar el voto por correo e iban por el 40 o así», explica a 20minutos

A las doce del mediodía la máquina expide ya el número 90 del voto por correo. Una hora después, Eva ya recoge el número 155. A sus 80 años dice que le parece «fatal» que Sánchez haya convocado elecciones en vacaciones y cree que obedece a sus propios cálculos ventajosos. «Me pillan estas elecciones en Alicante, donde paso el verano», explica esta jubilada. «También estaré en Alicante cuando se entregan las papeletas, a partir del 3 de julio. Pero me he informado de que me las pueden enviar a la casa de allí», dice.

La ley exige que sea el votante el que firme personalmente la recepción de los documentos, tras el trámite de la solicitud, para lo que deberá presentar de nuevo el DNI. Pero puede elegir que el envío de las papeletas se haga al domicilio que figura en el censo u a otro que designe para estas elecciones. Como con todos los correos certificados, si el votante no está en casa cuando pasen los carteros, deberá ir personalmente a una oficina de Correos que le será indicada para recogerlos previa identificación. 

La mayoría de quienes sacan número en la máquina de Palos de la Frontera en la primera mañana son personas jubiladas que no temen ser convocados a la mesa electoral por edad. Lo que sí les preocupa es que su voto llegue a tiempo a Marbella o al pueblo de Toledo, y si es seguro que van a poder ejercer su derecho desde allí. «Sí, les llegarán las papeletas a donde ustedes pongan en la solicitud. Y luego solo tienen que ir a otra oficina con su voto», les han explicado en Correos, pacientemente.

Voto por correo
Isabel planea estar en Portugal el día de las elecciones generales.
José González

Isabel lo tiene un poco más complicado para poder votar en el 23-J. Madrileña de 72 años, acaba de comprarse una segunda vivienda en Portugal, donde tiene previsto estar cuando se celebren las Generales. «Me voy dos meses y medio y no quisiera tener que venir a votar a Madrid. Por eso he venido el primer día a pedir el voto», explicaba en la puerta de la oficina postal. Dentro le han confirmado que no están autorizados a envíar la documentación al extranjero. «He pedido que me la envíen a casa de una amiga de Badajoz. Iré unos días a visitarla y a esperar  mi voto. Lo tengo que recoger en persona y después entregarlo en Correos. Lo haré el mismo día, antes de volverme a Setúbal».

Jubilados y viajeros

Como Eva o Isabel, Antonio, Milagros y Rafael también vienen a por su voto porque pasarán buena parte del verano fuera de Madrid. Están algo contrariados porque siempre han podido cumplir con las urnas de manera presencial. «Tengo prisa por marcharme y he venido el primer día porque luego supongo que después habrá más colas», explica Antonio, quien espera que su voto «cuente y lo haga en el sentido que quiero» dice mostrando cierta desconfianza por no ser él mismo quien meta la papeleta en la urna.  Concha, otra jubilada, sale preocupada porque en su vivienda de Menorca no tiene un buzón, «y si el cartero no me pilla en casa no sé cómo voy a enterarme de que le ha llegado la documentación».

Voto por correo
Darío tiene un viaje la segunda quincena de julio, pero no renuncia al voto.
José González

El otro perfil mayoritario entre los solicitantes de voto por correo es el de aquellos adultos con viajes en la segunda quincena de julio. Marisa y Pedro tienen prevista una escapada que comienza el 21 de julio. En cuanto supieron que el adelanto electoral coincidía con su viaje, tras el anuncio de Sánchez este lunes, decidieron que iniciarían lo antes posible el trámite del voto por correo. «De momento está siendo fácil el proceso. Tienes que presentar el DNI y te dan un formulario», explican enseñando el documento.  «Nos han dicho que las papeletas nos las enviarán a nuestra casa a partir del 3 de julio. Estaremos en Madrid, pero el que se vaya el 1 de julio ya no llega a tiempo», se lamenta Marisa, quien cree que las vacaciones sí se van a notar en una baja participación el 23-J.

Detrás de esta pareja, sale Darío, de 36 años. También lleva el formulario de solicitud de voto por correo en la mano. No ha querido retrasar ni un día la gestión «porque estaré fuera el 23-J, porque me venía bien acercarme a Correos y porque votar es mi derecho y quiero ejercerlo».