El líder de Vox, Santiago Abascal, ha celebrado este jueves el acuerdo alcanzado con el PP en Baleares para facilitar la investidura de Marga Prohens como presidenta autonómica y la formación de un Gobierno popular en solitario. Sin embargo, al mismo tiempo ha querido marcar distancias entre el pacto balear y las negociaciones en Extremadura y Murcia. «Lo de Baleares no va a servir en otros lugares», ha avisado.
Abascal ha calificado como «histórico» el acuerdo firmado este miércoles en Baleares, del que ha destacado que supone «un clarísimo cambio de rumbo en política lingüística», «en favor de la libertad y en contra de la imposición del catalán». «Para nosotros es un día de felicitación», ha celebrado. El acuerdo de 110 puntos asegura la abstención de Vox para posibilitar un Gobierno en solitario del PP, aunque los de Abascal sí entrarán en los consells insulares de Mallorca y Menorca.
El de Baleares no es el único acuerdo alcanzado entre Vox y PP tras las elecciones del 28 de mayo. Ambas formaciones ya pactaron un Gobierno de coalición en la Comunidad Valenciana que, en palabras de Abascal, va a servir «para que la imposición del catalán termine en las aulas, para que los padres puedan escolarizar a sus hijos en la lengua común de los españoles y puedan hacerlo en total libertad».

No obstante, el presidente de Vox ha desligado el pacto de Baleares de las negociaciones que se están produciendo en el resto de comunidades donde Vox tiene la llave de la gobernabilidad. «El acuerdo en Baleares es distinto del acuerdo en otros lugares», ha advertido, argumentando que en el archipiélago el «separatismo» representa un «gravísimo riesgo». «Ese riesgo no existe en Aragón, no existe en Murcia y no existe en Extremadura», ha explicado.
Abascal ha señalado también diferencia en el tratamiento a Vox. En ese sentido, ha dicho que Prohens ha tenido «en todo momento» un comportamiento «respetuoso con los electores de Vox». «No les ha insultado, como ha ocurrido en Extremadura, y la señora Marga Prohens no ha incumplido un acuerdo de investidura previo con Vox, como sí ha ocurrido en Murcia, donde el acuerdo de investidura que el PP firmó con Vox fue incumplido por el PP, que además cometió el gigantesco error de gobernar con tránsfugas», ha afeado.
«Mucho camino por andar»
En Extremadura, la presidenta del PP extremeño, María Guardiola, se abrió el lunes a pactar con Vox después de haber rechazado esa idea con anterioridad. Los de Abascal han recibido con agrado lo que consideran una «rectificación», pero insisten en que el PP ha cometido un «error». «Dijo que tenía la obligación de entregarle los votos a una candidata que nos había insultado, que había demonizado a los votantes de Vox», ha lamentado. «Hay mucho camino por andar», ha añadido, al mismo tiempo que ha instado a recorrer ese camino «rápidamente».

En Murcia, el acuerdo tampoco parece estar cerca. Este jueves el presidente provincial de Vox, José Ángel Antelo, ha rechazado la fórmula de Baleares y ha señalado que «la única manera» de fiarse de Fernando López Miras es entrar en el Gobierno autonómico. «Firmar un papel con López Miras no sirve de nada, lo sabemos, es más que evidente», ha afirmado, acusando al PP de ser quien está bloqueando la situación. Los populares se quedaron en las elecciones autonómicas a dos escaños de la mayoría absoluta en Murcia, por lo que la postura de Vox es decisiva para la formación de un Gobierno. En la misma línea, Abascal ha apuntado a que López Miras «es el único que sabe si va a seguir actuando contra Vox de una manera inaceptable» hasta forzar una repetición electoral.
Asimismo, el líder de Vox ha aprovechado su presencia en Salamanca para poner en valor la participación de su partido en el gobierno de Castilla y León, donde ha afirmado que la formación dio su «primer paso» para seguir avanzando después «en el camino correcto». «¿Quién defendería a los ganaderos de las imposiciones de la Agenda 2030 si Vox no estuviese en el Gobierno?», ha preguntado. «Vox precisamente está demostrando para qué sirve estar en un Gobierno en esta tierra», ha afirmado.
Preguntado por si se ve como vicepresidente de Alberto Núñez Feijóo en un hipotético Gobierno salido de las urnas el 23 de julio, Abascal ha evitado pronunciarse y ha insistido en que se presenta a ganar las elecciones. «Me presento a la Presidencia del Gobierno, no me presento a la Vicepresidencia del Gobierno», ha subrayado.
