Recientemente hemos conocido en España la experiencia de las alertas de Protección Civil que suenan en todos los teléfonos móviles al mismo tiempo. Esta semana, una prueba ha tenido lugar en Estados Unidos.
Pero más allá de su utilidad real, esta prueba ha resultado tener una consecuencia curiosa: ha sacado a la luz decenas de teléfonos móviles que algunos presos tenían ocultos en la cárcel.
Tal y como recoge el portal TMZ.com, el miércoles se llevó a cabo la prueba del Sistema Nacional de Alerta de Emergencia.
Millones de usuarios de teléfonos móviles en todo Estados Unidos recibieron el miércoles una alerta de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y la FCC para garantizar que las alertas de emergencia lleguen al público a nivel nacional.

Pero también lo hizo quien no debía: un funcionario de la prisión estatal de Nueva York confirmó a TMZ que confiscaron al menos dos teléfonos en el centro correccional de Sing Sing durante la prueba.
También en la cárcel Coleman Low, en Florida, se confiscaron dos teléfonos durante la prueba de emergencia. Y hay testimonios similares de funcionarios en prisiones de Arizona, California o Illinois.
El tráfico de teléfonos en las prisiones estadounidenses se ha convertido en un problema creciente, y los funcionarios han implementado nuevas tácticas para tratar de localizarlos, incluidos perros rastreadores de teléfonos llamados e-dogs.
