Sofía Fernanda Dolores Cayetana Teresa Ángela de la Cruz Micaela del Santísimo Sacramento del Perpetuo Socorro de la Santísima Trinidad y de Todos Los Santos nació en enero pasado.
Sus padres son Fernando Fitz James Stuart, heredero del ducado de Alba, y Sofía Palazuelo, experta en arte.
La feliz pareja bautizó a su segunda hija en una solemne ceremonia en la iglesia de San Julián, en Sevilla, con posterior banquete en el palacio de Dueñas. Toda una fiesta familiar que reunió a hermanos, tíos y sobrinos.
Sin embargo, la criatura no puede ser inscrita en el Registro Civil con todos los nombres que sus padres han elegido para ella, una tradición de la aristocracia bastante habitual.

Pero la ley impide que se registren más de dos nombres por individuo. «En la inscripción se expresará el nombre que se da al nacido, si bien no podrá consignarse más de un nombre compuesto, ni más de dos simples», indica el artículo segundo de la ley sobre nombre y apellidos y orden de los mismos, recogido en el Boletín Oficial del Estado.
De este modo, parece poco probable que en el acta civil la segunda nieta del duque de Alba pueda ver contemplada la larga lista de nombre que le ha tocado en la pila bautismal.
Nombres que vienen de tradiciones históricas en la casa de Alba, es decir todos tienen su significado. Ya la primera hija de la pareja se llamó Ya con el nombre de su primogénita los duques tuvieron un problema similar, pues se llama Rosario Matilde Sofía Cayetana Dolores Teresa, aunque todo el mundo la conoce como Rosario. Tampoco lo tuvieron fácil entonces para ‘cumplir’ con la ley.
