la muerte de una joven de 20 años conmociona a la ciudad de Burgos

La joven de 20 años que falleció este sábado en el domicilio que compartía con su pareja, de 42, en Burgos, podría haberse quitado la vida y se descartaría la primera hipótesis policial que apuntaba a un presunto asesinato por violencia de género.

Así lo indican los informes forenses hechos públicos este domingo, donde la autopsia sugiere que la causa de la muerte de la mujer, de nacionalidad rumana, «es compatible con un suicidio por ahorcamiento». 

No obstante, también destaca que la joven presenta heridas previas al fallecimiento por otros traumatismos, pero que en ningún caso son la causa de la muerte. 

Por ello, debido a las contusiones compatibles con malos tratos, el hombre sigue detenido por un presunto delito de violencia machista, pero ya no se le acusa de homicidio.

El detenido ya había relatado este sábado que la joven se había ahorcado en un cuarto de la vivienda, al que él había conseguido entrar después, y que él había «descolgado el cadáver», por lo que su versión sobre lo ocurrido coincidiría con la hipótesis principal que ahora se maneja.


Ayuntamiento de Burgos.

Por otro lado, este domingo también ha salido a la luz que la víctima se encontraba registrada en un programa de violencia de género del propio municipio, sin embargo, estaba inscrita por haber sufrido malos tratos por parte de otra persona diferente, según ha afirmado la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, en una entrevista en RTVE.

«Esta mujer estaba en un programa de violencia de género del Ayuntamiento de Burgos, la cuestión es que la persona que presuntamente ha asesinado a esta mujer no es la misma que la estaba sometiendo a violencia de género bajo ese programa», ha concretado.

Al parecer, la víctima se encontraba en dicho programa porque ya había denunciado haber sufrido violencia machista ejercida por parejas anteriores, según recoge el Diario de Burgos


Imagen de archivo de unas esposas.

Aunque su pareja no figura como agresor, varios testimonios del entorno del domicilio donde residían aseguran que mantenían una relación conflictiva. Además, a él ya le constan antecedentes por violencia de género con otra mujer, con la que incluso tendría un hijo. 

Según declaraciones recogidas por la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Burgos en la misma tarde de este sábado, el hombre y la joven habrían mantenido una discusión muy violenta con gritos, insultos, golpes al mobiliario y ruidos de platos y vasos rotos.

Precisamente, la fallecida habría llamado al 112 sobre las 15:30 horas, desde el domicilio que compartían en la Avenida del Cid de la capital burgalesa, para advertir de que estaba teniendo problemas con su pareja. 

Momentos más tarde, el hombre volvió a llamar a emergencias para requerir la presencia policial alegando que su compañera sentimental estaba muy nerviosa y se había encerrado en una habitación con un cuchillo. A su llegada, los agentes encontraron a la mujer ya fallecida.