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No ha habido sorpresas en la Junta General de Accionistas de Ferrovial. Los inversores han dado luz verde este jueves al traslado de la sede social de la compañía presidida por Rafael del Pino a Países Bajos. La constructora ha convencido a sus accionistas, pese al rechazo frontal del Gobierno, que ha insistido hasta el último momento en que no existe ningún impedimento para cotizar en la Bolsa de Estados Unidos desde España y ha advertido de que la compañía podría perder las ventajas fiscales.
La reunión se ha celebrado, tal y como estaba previsto, en segunda convocatoria en Madrid y ha contado con la participación de accionistas por valor del 77,691% del capital social de la compañía. Los argumentos esgrimidos por la compañía han convencido a los accionistas presentes y representados, que han aprobado la fusión de Ferrovial con su filial neerlandesa Ferrovial International SE.
El presidente ha defendido la operación en su discurso inicial. Del Pino ha asegurado que la operación obedece al «natural desarrollo de Ferrovial» y persigue aumentar la capacidad de competir en los mercados internacionales, así como lograr dotar de mayor liquidez a la acción, tener mayor capitalización, más visibilidad ante el inversor internacional y mejores condiciones de financiación.
Tras la votación favorable, se abre un periodo de un mes en el que los accionistas que no estén de acuerdo con el traslado tienen un mes para ejercer su derecho de separación. Es decir, pueden vender sus acciones a cambio de una indemnización de 26 euros, el precio medio de cotización de la compañía en los tres meses anteriores al anuncio del cambio de sede social el 28 de febrero.
Ferrovial cuenta con un máximo de 500 millones de euros para remunerar a estos accionistas díscolos, de manera que en caso de que más del 2,53% de los inversores opten por esta vía se frenaría el traslado. No obstante, es poco probable que eso ocurra, ya que el precio de cotización actual está por encima de la contraprestación establecida, por el buen comportamiento de la constructora en Bolsa en las últimas semanas.
Además del traslado, los accionistas han aprobado también la reelección de Ignacio Madridejos como consejero delegado y la aprobación de la remuneración de los accionistas. En relación a este punto, Ferrovial propone un dividendo flexible por un máximo de 520 millones de euros a repartir en dos tramos y una recompra de acciones por un total máximo de 500 millones de euros. El primer pago del dividendo se llevará a cabo a través de una ampliación de capital de 207 millones de euros y la segunda por medio de otra de 313 millones, los mismos importes que hace un año. En cuanto a la recompra, el número de acciones a adquirir no podrá exceder los 34 millones, lo que supone el 4,67% del capital social de la empresa.
